galeriapopa.com.ar

Prensa

Jo Johannes en Revista Ñ – Revista Cultural de Clarín.

 

Johannes y su ley del Talión

Muralista y dibujante, Jo Johannes realizó su primera muestra de fotografía artística, entre la fauna del mítico KimNovak y la toma directa. OjoxOjo cierra el sábado 14 en Galería P.O.P.A. de La Boca, escenario que varias veces retrató.

POR Cristina Civale

 

OJO X OJO. Jo Johannes se sienta a esperar la luz precisa, en este caso en el Riachuelo.
EAST VILLAGE. En un baldío de Nueva York, apostó a la toma directa, como estas flores artificiales.

EAST VILLAGE. En un baldío de Nueva York, apostó a la toma directa, como estas flores artificiales.

 

Cuando era chico le preguntaron qué deporte quería practicar. Su madre esperaba una respuesta poco convencional: no fútbol o vóley, quizá natación o judo. Pero él contestó “dibujo”. Y así empezaron sus estudios informales de arte. Jo Johannes (Buenos Aires, 1967) no dejó de dibujar desde entonces ningún día de su vida, aunque cuando tuvo que encarar su educación formal se decidió por la arquitectura y desde muy joven desplegó su trabajo en el área de dirección de arte en cine (fue director de arte de Happy together, la película de Won Kar Wai rodada en Buenos Aires) y más tarde la dirección de filmes publicitarios. Un desarrollo natural de su afición por el dibujo derivó en la pintura, especializándose concretamente en murales, ya fuera por encargo específico (como el del restaurante Lotus Thai, en Belgrano) o en paredes que puede tomar por asalto en la calle. Hoy vive en La Boca y al menos cuatro paredes, incluso la del fondo de su casa, fueron intervenidas por su pincel.

“Siempre saqué fotos”, dice mientras recorre ahora su muestra OjoxOjo en la Galería P.O.P.A, de la que es dueño junto a Marcelo Bosco, y que constituye su primera muestra de fotografía artística. Así es, la muestra da cuenta de esta afición pero también del nacimiento de la elección de un nuevo soporte para expresarse artísticamente.

En la sala del fondo, la que da al patio de la galería, se exhibe la mirada de Johannes como testimonio de casi cualquier momento de su vida. Así como siempre lo acompañó un lápiz para dibujar, desde su adolescencia siempre lo acompañó una cámara. “Tengo guardadas todas las cámara que tuve –cuenta– desde la Kodak fiesta”. En esa sala más de entrecasa, se exponen las fotografías sin otra pretensión que no fuese el registro de algún momento. Allí se puede apreciar un recorrido más o menos reciente de los hábitats por los que transitó Johannes y por la “fauna” que lo rodea, siempre extravagante y osada. Entre 2003 y 2009 fue uno de los dueños del mítico club de la noche KimNovak y parte de los registros pegados en las paredes dan cuenta de los visitantes de aquella esquina de Godoy Cruz y Güemes, y de quienes lo siguieron como fans fieles y ahora son parte de cada inauguración de P.O.P.A.

En la sala del ingreso Johannes expone los resultados de su nueva elección y también decisión de vida: adoptar a la fotografía como arte. Las pocas y cuidadas obras allí expuestas empezaron a cocinarse en un viaje a New York en 2011, cuando la mirada de Johannes decidió pasar el mero registro atrevido de la vida atrevida que iba sucediendo y animarse a trasladar el atrevimiento a los ojos que encuadran y subvierten una realidad concreta, hasta borrarle esos límites bien concretos impuestos por la cosa a fotografiar.

De este modo, apenas de distinguen que son flores recicladas con plásticos de colores vivos tomadas de un baldío del East Village, varias de las obras expuestas en esta muestra. Johannes apuesta a la toma directa, esperando la luz exacta que por sí misma le ofrezca los colores que espera y recorta/manipula el objeto al que encuadra hasta convertirlo en una mancha de luz y color estallados. “Me interesa llegar a cierta abstracción con mis fotos”, explica.

El mismo procedimiento aplica a los edificios de su barrio que hacen de modelos al resto de las obras expuestas. Los que se encuentra arriba, él lo pone abajo y si busca el Riachuelo y alguno de los icónicos edificios que se alzan a su vera, quien mira tardará un rato en descubrir que hay detrás de la luz, los colores y las formas. Nuevamente la toma directa, la ausencia de trabajo en Photoshop (se agradece, por fin, ver otra paleta de colores que se despega claramente de las fotos artísticas con gamas cromáticas calcadas, productos de la excelencia en el uso del último software).

En cambio, Johannes con paciencia imagina su foto y con su cámara se sienta a esperarla, a que su mirada y la luz precisa –esa que diseñó como un concepto previo– pueda por fin armarse en la toma y ser digitalizada.

Las obras que construyen la muestra OjoxOjo fueron, inesperadamente para él, vendidas casi en su totalidad el día de la inauguración. Parece que no sólo Johannes eligió la fotografía como nuevo soporte sino que la fotografía también lo eligió a él.

 

OJOporOJO – Galería P.O.P.A

Lamadrid 882, La Boca.

 

Galería POPA en “La Boca: Más allá de Quinquela, la Bombonera y Caminito” – Diario Z

La Boca: Más allá de Quinquela, la Bombonera y Caminito.

La mayor parte de la vida boquense se desarrolla fuera del circuito turístico. Ateliers, muestras de artistas de vanguardia, menús a precios populares. y una antigua tradición de “amuchamiento”.

Por la calle Rocha, que corta la famosa Vuelta de Rocha, un par de perros caminan sin rumbo y unos pibes están sentados en el cordón de la vereda. A 50 metros, frente a Fundación Proa, un edificio moderno que contrasta con las edificaciones del barrio, se ubica la última parada del Citybus de dos pisos que transporta turistas durante todo el día. Pero ellos no caminan esos 50 metros, la distancia que marca una drástica línea entre la meca turística de Caminito, esa calle de 100 metros y las cantinas donde se baila un tango medio canuto y se sirven picadas y bifes a precios de oro. Los visitantes de otros países se quedan en el borde y no caminan las calles de La Boca profunda.

En esos metros más allá aparecen los conventillos de más de 150 años levantados con materiales recuperados de los antiguos astilleros que deben su colorido ya sesgado a las sobras de pintura con la que fueron decorados sus frentes que por alguna razón se decidió llamar pintorescos.
Y ese borde que los turistas apenas atisban está recorrido por el Riachuelo, un río de ochenta kilómetros de largo al que el barrio debe su nombre. La Boca se llama así porque es la Boca del Riachuelo: es el lugar por donde el río habla. O, como dicen algunos, “por donde escupe”. Los fotógrafos de la Cooperativa Sub hicieron un ensayo visual sobre el tema y aportan los datos de su investigación: “En realidad, antes escupía: ahora las cosas pasan por su lecho como por la garganta de un muerto. En casi todo su recorrido, el Riachuelo tiene 0% de oxígeno en el agua. Está ahogado en sí mismo, en gran parte gracias a las 4.100 industrias que arrojan sus desechos sobre su cauce”. La cuenca Matanza-Riachuelo es una de las más contaminadas del mundo. En la zona afectada viven cinco millones de habitantes, de los cuales el 35% no tiene agua potable y el 55% no posee cloacas. La cuenca atraviesa 14 municipios e incluye a La Boca.
Avanzando por los bordes de la costanera del río contaminado se llega a la calle California. Allí, al 900, se encuentra un espacio peculiar, el Champion Breakfast, un galpón gigante del que es dueño el artista Orilo Bandino, del grupo Doma. Bandino pasa seis meses en Berlín y el resto del año en Buenos Aires en su casa estudio que durante todo el año sirve como taller al resto de sus compañeros de grupo. A finales del año pasado realizaron la muestra Turbo XXL donde se expusieron piezas en gran formato de artistas callejeros como Bs.aAs.stncl, Chu, Malatesta, Defi, Ever, Fede Minuchin, Jaz, Mart, Nasa, P3DRO, Tec & Tester y brasileños como Onio, Base V & Lelo de Brasil.
En la otra punta de La Boca profunda, sobre la calle Lamadrid, se alza otro espacio de arte flamante. La galería P.O.P.A., regenteada por Marcelo Bosco y Jo Johannes, dos legendarios artistas porteños que, con mucho trabajo, están convirtiendo una casa del siglo XIX en un espacio de encuentro donde cada mes se organiza una exhibición de artistas alternativos de la ciudad.

A dos cuadras, sobre la misma Lamadrid, se encuentra la Plaza Matheu, donde cada martes se alza una feria de alimentos, como las de antes. Bien temprano los puesteros llegan a vender carne, frutas y verduras en un espacio informal donde también se venden televisores y algún electrodoméstico.
Justo enfrente se alza un restaurante con una propuesta artística que incluye y mira hacia el barrio y hacia los trabajadores de las corporaciones que se alzan en la frontera con Barracas. Al Escenario pertenece a una pareja de pintores franceses afincados desde hace años en Buenos Aires, Pancho -en realidad François- y Sophie organizan cada mediodía menús de bajo costo con el aliciente de que cada vez el mozo interpreta a un personaje y los comensales forman, sin quererlo, parte de una representación. Por la noche reciben clientes de otros barrios que van llegando por el método fiel del pasapalabra.

En diagonal, cada mediodía, Elsa se planta en la esquina y arma su puesto de choripanes y sánguches de churrasco que vende a 15 pesos a los vecinos o laburantes del barrio que no tienen tiempo de detenerse a sentarse a una mesa y almuerzan al paso. “Vendo muy bien todos los días -nos cuenta-, fíjate que son las tres de la tarde y ya no me queda mercadería.”
La Boca tiene casi 45 mil habitantes y más allá del acotadísimo sector turístico está compuesta por 30 manzanas donde se apilan familias que viven solidariamente o eso parece. Cada cuadra cuenta con un comedor comunitario, y no es una exageración, o posee algún tipo de asociación civil que cobra algunos de los subsidios de los que dispone el gobierno de la Nación. Los pibes de La Boca podrán ser pobres pero no pasan hambre, su destino de potrero y vereda, junto a los perros que parecen vagabundos pero son simplemente perros callejeros con dueño, que caminan con libertad, como si estuviesen en el campo, es un destino de pibes que parecen felices y todos saben el origen xeneize del lugar, el barrio fundado por unos trabajadores genoveses con conciencia que, en 1882, se amotinaron y declararon ese pequeño rincón porteño República Independiente de La Boca.

Hasta firmaron un acta en la que informaron al rey de Italia que habían constituido ese territorio y levantaron su bandera. El presidente Julio Argentino Roca acudió en persona al lugar con el ejército, quitó la bandera genovesa del mástil y solucionó el conflicto. “Solucionó” es un modo sutil de decirlo. Reprimió y La Boca dejó de ser una parte de Italia para convertirse en el barrio porteño que es hoy. Un recoveco que no es más peligroso que cualquier otro barrio. Cualquier distraído puede ser víctima de un robo, como en Recoleta o Palermo. Así nos lo cuenta Martín P., dueño de un estupendo petit hotel sobre Aristóbulo del Valle. Cierto día de marzo festejó su cumpleaños y bajo los influjos del alcohol dejó mal cerrada la puerta. Cuando volvió su casa había sido semisaqueada: no más computadora, ni electrodomésticos. ¿Qué otra cosa hubiese sucedido en cualquier otro barrio? Probablemente lo mismo o algo peor, su exquisita colección de arte permaneció intacta. Los intrusos sólo se llevaron aquello de rápida salida. Es que para vivir en La Boca también hay que estar atento como en cualquier parte de la ciudad y un poco más. El barrio heredó el destino combativo y prepotente de los genoveses fundadores que no dejan pasar ninguna distracción y sienten que la vida les debe. Las vías del tren que bordean la calle Garibaldi dan entrada al famoso Barrio Chino a donde nadie se atreve, ni los que viven en el barrio. Allí nos cuentan que es la cuna de los dealers que rebajan la cocaína que se encuentra fácilmente en el barrio y de los pungas, los que seguramente saquearon a nuestro informante.

Sobre la central Aristóbulo del Valle se alza una pintada gigante de Los Pibes de Rocha que no dan la bienvenida al barrio sino que nos invitan a la realidad. Un mural de letras torcidas dice: “Bienvenidos a la realidad” y pinta lo que es el barrio profundo. Algunas frases nos dan una idea de los que sucede allí dentro, ya a unos cuantos metros de la parada del Citybus y Caminito. La pintada dice y describe al barrio sin piedad: “Ciudadanos de la boca sucia, de la boca rota, de la boca cariada, de la boca hinchada (…) de la boca jr., de la boca tana, de la boca a riachuelo, de la boca melancólica, de la boca enneblinada” y sigue en una lista de adjetivos infinitos que abarcan más de media cuadra en un paredón de fondo blanco con letras rojas.
El barrio, con conciencia de sí mismo, es un barrio organizado que maneja un movimiento de turismo sustentable donde cada vecino puede ser guía y dar a aquellos que se animan a adentrarse en sus calles menos conocidas una visión más caliente de la realidad.

Otro espacio notable del barrio es El Malevaje Arte Club. La propiedad es de 1870, originalmente el edificio fue una escuela fundada por el mismísimo Sarmiento y que funcionó como tal hasta 1981. Por ella pasaron muchos artistas y personajes ilustres del barrio, como el pintor Quinquela Martín y el escultor Walter Vicente, y en los 80 el artista plástico Romulo Macció. Luego la casa es ocupada por Gustavo Núñez, que decide crear el actual El Malevaje Arte Club, que ofrece shows musicales y tiene una escuela de tango.

En Suárez 699, a pocos metros de La Bombonera se alza el Bar Rivera Sur, donde para La 12, un bar de machos, moscato y cerveza nacional, con un mozo que siempre parece medio ebrio, paredes tapizadas por la historia del barrio y de su glorioso club de fútbol y siempre en un rincón, al fondo, se sientan los pesados.

Junto a las vías, en la calle Garibaldi, cada tarde puede verse un fuego. La gente del Candombe Vecinal de La Boca empieza a tocar sus tambores. Son los nuevos inmigrantes, los de este siglo, que suman su música originaria al son de machacar las lonjas de sus instrumentos y constituyen el símbolo de que, más allá de lo que se diga, La Boca profunda es un barrio generoso que da lugar a todos los que quieran y elijan vivir en algunas de sus casas, ya sean artistas de vanguardia, inmigrantes con pocos pesos, pungas de cuidado o familias que siguen la tradición de amuchamiento y barrio compartido y los eternos conventillos. La República de la Boca, un pedazo ejemplar de la República Argentina, un calco en miniatura de nuestras mezclas, ambiciones y miserias, erigido en una punta de la ciudad de Buenos Aires.

 

DZ/rg

Cristina Civale Redacción Z

 

 

Ardió la Boca con y sin Palermo – ECLECTICA por Cristina Civale, Clarín.

En:

 

Mientras se jugaba en La Bombonera el partido homenaje a Palermo y miles de fans asistían a la cancha y otros tantos lo miraban por TV en bares cercanos;

A pocas cuadras, la galería POPA se convertía en una isla que demuestra la infinidad de manifestaciones de arte (y el fútbol también lo es) que pueden darse en la ciudad al mismo tiempo.

Mientras se cocinaba el empate 2 a 2 del amistoso, la galería presentaba una muestra de dibujo, delicada y exquisita, Ecléctica, curada por Bela Abud.

Eduardo Capilla en Galería POPA – por Guyazi.

en: http://guyazi.blogspot.com/2011/10/el-arte-florece-eduardo-capilla-en-popa.html

 


 

El sábado, mientras entraba a la Fundación Proa para asistir a la inauguración de la muestra sobre el México prehispánico, unas chicas me dieron unas postales. Las guardé pero no les presté mucha atención; una vez adentro, recorrí las salas repletas de dioses y ahí me encontré a mi amiga Victoria, quien tras tomarse una copa de vino me dijo de ir a Popa, una casa-galería de arte que según ella quedaba a la vuelta. Victoria es de las que saben todo de todos, sin despeinarse me habla de gente que yo creía desaparecida en acción y siempre me ilumina con datos a través de los cuales yo me limito a seguir su luz. Ella no tenía que hacer un gran esfuerzo para convencerme de acompañarla, pero encendió mi curiosidad al decirme que Popa era el nuevo proyecto de los dueños de Kim y Novak, el legendario bar de Palermo que alguna vez fue de mis favoritos. Así que alegremente encaramos el camino hacia Popa, y al pasar el umbral del 882 de la calle Lamadrid nos sentimos como uno siempre quiere sentirse en Buenos Aires: rodeado de genios que se lo pasan remándola, artistas atrevidos y emprendedores para los que no hay fronteras entre arte y vida nocturna de una (¿gran?) ciudad. La muestra de fotos y videos de María Médica reinventaba los rasgos eróticos presentes en la Naturaleza, y después de relajarnos entre copas y humos varios en el patio de la casa nos dejamos llevar por un tremendo performance de Eduardo Capilla que nos tocó el corazón. Artista de los provocadores, Capilla quizás pretendía que su trabajo nos tocara otras partes, o tal vez que nosotros tocáramos las otras partes de los demás (“la obra está para ser intervenida”, gritaba), pero así como estuvo fue perfecto y suficiente. Y es que en una sala nos confrontó con el cuerpo desnudo de un chico joven, de cuyos genitales brotaba una rama florida; pocos minutos después, el artista himself nos llevó de raje a otra sala, en la que una rama del mismo tronco salía de la vagina de una chica, también en cuerpo desnudo presente; y para rematarla, cuando aún nos mantenía bajo la hermosa tensión del caso, en una última sala presentó a otro ramillete con hombre incluido, esta vez un tipo mayor al que le florecía el culo. A mí el strip-ikebana me hizo sentir incómodo, primero, y asombrado, después, ya que cada momento del performance contenía, en distintas dosis, belleza, ternura, y esa violentísima suavidad que parece regir los mandatos de la Naturaleza. Salí de Popa como pude, porque con artistas como éstos nunca se sabe, pero sobre todo me quedé con la alegría de reconocer que el arte aún conmueve y parte cabezas. No todo es caldo de teoría para académicos aburguesados, y este performance, Ego x Geo, lo demuestra. Cuando llegué a casa, revisé mis bolsillos y encontré las postales que me habían dado en la puerta de Proa. Eran invitaciones para visitar Popa, y me pregunto si por las mías yo hubiera ido igual. Tal vez sí, tal vez no, lo de veras importante es lo que pienso ahora cada vez que veo flores.

 

La Noche de los Museos en La Boca: Proa, POPA y el Puente iluminado

El sábado 12 de noviembre, Fundación Proa vuelve a sumarse a la ya consolidada Noche de los Museos de la ciudad de Buenos Aires, y con una programación especial, invita a experimentar la variedad de propuestas del barrio de La Boca.

Desde las 17 hs. y hasta la medianoche, Proa abrirá sus puertas para el público con admisión libre, y la oportunidad de recorrer la exhibición Dioses, ritos y oficios del México prehispánico, curada por David Morales Gómez: más de 150 piezas arqueológicas de la zona del Golfo de México antes de la conquista española, reunidas por primera vez. Un patrimonio de excepción, que impacta por la belleza y la fuerza simbólica de los diferentes objetos presentados, provenientes de 13 museos mexicanos, dos casas de cultura, una zona arqueológica y el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH).

También desde las 17 hs., la inauguración de la exhibición Fuga versátl se sumará a esta jornada especial: curada por Julio Sánchez, Fuga versátil invade el Espacio Contemporáneo de la Fundación y presenta obras site-specific de los artistas Gabriel Baggio, Daniel Joglar, Andrés Paredes, Irina Kirchuk y Augusto Zanela: una nueva edición del ciclo de intervenciones que reflexiona sobre la arquitectura y desafía los límites expositivos de la Fundación, coordinada por Santiago Bengolea.

A las 17:30 hs., el crítico y escritor Alan Pauls presentará el filme chino 24 City, del realizador Jia Zhang Ke. Entre el documental y la ficción, la película retrata con agudeza la problemática china contemporánea a partir del cierre de una planta industrial aeronáutica. 24 City será proyectado en cuatro únicas funciones, marcando así el cierre del ciclo de cine y política de Pauls, con admisión general de $15.

Además, el Café y la Librería Proa permanecerán abiertos hasta la medianoche.

Desde las 20 hs., el evento Lluvia de arañas sobre el Riachuelo intervendrá el puente transbordador Nicolás Avellaneda con un impactante despliegue lumínico y sonoro, producido por el artista Sigismond de Vajay para su proyecto multidisciplinario Of Bridges & Borders. Con la actuación de los colectivos musicales Buenos Aires Sonora, Biosphere (Noruega) y Scanner (Inglaterra), Lluvia de arañas repartirá velas sobre el Riachuelo y pondrá en escena decenas de lámparas de tipo “arañas”, en una acción orientada a señalar y recuperar el lugar como espacio eco-sensible.

Como actividad recomendada, Proa invita a visitar la galería y espacio de arte POPA, ubicada a metros de la Fundación, en la calle Lamadrid 882. Inaugurada en febrero de 2011 por la dupla Bosco-Johannes, POPA funciona en una casona del siglo XIX típica de La Boca. Suerte de contracara de Proa, POPA presenta este sábado la muestra de Ximena Larraín y Nahuel Rando, Social Man Fighter: un singular planteo del conflicto como motor de construcción social, en clave de videojuego y cultura digital. La oferta gastronómica y el clima distendido característicos acompañan la invitación.

 

 

 

TRES de María Médica en La Nación por Lenardo Tarifeño

Viento en Popa

Por Leonardo Tarifeño | LA NACION

La policía caía tantas veces por el Kim y Novak que algunos llegamos a considerar su aparición en algún momento de la noche como una rara pero cierta performance , otro de los tantos atractivos de un bar perfecto para los adictos a la adrenalina. Los baños eran unisex, en el primer piso bailaban ¿chicas? enjauladas y en la pista de abajo todo podía ocurrir. Aun cuando mantenía grandes diferencias de estilo con El Dorado y Morocco, su espíritu era el de los antros que combinaron vanguardia y transgresión en la movida porteña de los años 80. Pero un día el Kim y Novak cerró, y los noctámbulos de Buenos Aires se quedaron con un espacio menos para vivir la ilusión de disfrutar una ciudad en la que la libertad y el arte se aliaban para enfrentar la solemnidad y los prejuicios.

Y es que la vida nocturna de las grandes ciudades es un escenario permanente para la libertad del arte en plena experimentación. Toda urbe que se precie valora su noche y no la persigue ni criminaliza, ya que es sinónimo de cultura, intercambio, creatividad y, por supuesto, rédito económico a través del turismo. Al Kim y Novak le cayó el peso de una ley que sólo ve peligros cuando dan las doce, pero por suerte sus dueños y amigos reaparecieron en la lindísima galería Popa (www.galeriapopa.com.ar/galeria), en una antigua casona de La Boca, donde por cierto algunos de ellos vivieron durante mucho tiempo. Allí, en las salas que se comunican antes de llegar al patio, se expone la notable muestra de fotos y videos Tres , en la que María Médica aporta un inesperado sentido sexual en sus imágenes de objetos y frutos. La resignificación y el poder de la mirada son dos patrimonios del arte, y en ese horizonte es donde el trabajo de Médica conmueve y sorprende. Curada por Eduardo Capilla, la exposición también sirve de referencia erótica para laperformance Ego x Geo de este artista, que interrumpe la amable contemplación de las fotos de Médica con una extraordinaria provocación en tres rounds : el primero, protagonizado por un joven desnudo sobre una mesa, de cuyo pubis sale una rama florida; el segundo, en otra sala, con una chica que repite el encuentro genital-vegetal en otra posición; y un último, final y ya cerca del patio, donde la insospechada penetración toma el cuerpo de un hombre adulto. El shock va de la belleza más pura al encuentro con una impúdica maternidad violada, y de ahí llega a una impactante manipulación sin anestesia de la desnudez. Médica y Capilla se complementan en su excitante visión de un arte que jamás debe pasar desapercibido, y que se complace en generar imágenes difíciles de olvidar. Nada muy distinto de lo que pasaba allá lejos y hace tiempo, en un lugar llamado Kim y Novak.


BERLIN en Civilización & Barbarie!

Berlín, la muestra

Este sábado 3 a las 5 de la tarde se inaugura, Berlín, una muestra multidisciplinaria que organicé con los amigos de P.O.P.A. espacio de arte.

Johannes empezando a delinear su muro


Durante 3 fines de semana podrán verse fotografías de los artistas Lena Szankay y Paco Savio más el apabullante mural pintado por Jo Johannes, una particular revisitación del ya derribado  muro de Berlín en su momento más gozoso, días antes del derrumbe, donde el pacto para su desaparición ya estaba sellado por los políticos por la presión de berlineses del este y oeste.Escribí para el programa que se repartirá en la muestra a modo de diario: “Tres tiempos se desgranan en tres miradas para contar fragmentariamente la historia de una ciudad que marcó la política, la estética y la filosofía en estos dos últimos siglos. Tres miradas que se deslizan a través de tres procedimientos narrativos.”

Szankay, Frau Goerli

En la apertura, este sábado 3 a las 5 de la tarde, un día que promete sol y temperaturas agradables para disfrutar de la muestra que abarca imágenes tomadas de los dos últimos siglos, habrá pase sin fin de películas alemanas de todos los tiempos, hapenning, música de una DJ alemana elegida para la ocasión, Kat Kat y claro, las obras.

En ellas se da cuenta de una ciudad lejana que ahora se establece por un rato en Buenos Aires, la ciudad que marcó -al menos- las historia de los dos últimos siglos en arte, filosofía y política, ciudad de sobreviviente, como Buenos Aires.

S/T Paco Savio

 

Esa ciudad llega a La Boca de la mano de tres artistas para delinear tres miradas para una ciudad.Los esperamos en POPA, Lamadrid 882, a 5o m de La Vuelta de Rocha.

 

Ruben’s Boys: Chicos Lartigue at Galeria Popa

Ruben’s boys

Posted on July 11, 2011 by Carla Harms for Juanele. Categorized as News and Blogs Tagged with: 

Ruben Lartigue‘s painting exhibition Mucho Chongo/Chicos Lartigue opened Saturday afternoon at POPA, a fabulous two-month-old art space in an antique house in  La Boca. Arriving shortly after five, I had just the right amount of time to get a good look at the show, chat with the artist, and enjoy a drink before the sun went down in the garden out back — a beautiful space filled with vintage seating and a cool crowd.

POPA. Photo by Andy Donohoe.

Lartigue’s series of paintings of nude men with different animal heads found the perfect home in sala 1 of POPA, where a giant metal chandelier hung in the middle of the high-ceilinged room. On the first wall, the head of a  Bull Terrier wearing a spiked leather halter sits atop the tattooed, muscular torso of a man. A ribbon extending from the sword-pierced heart tattooed on his chest reads “You can’t destroy the heart inside.”

Lartigue manages to find the perfect fit for each man/animal combination, decorative background or situation, and sometimes found-frames. I loved the trio of men in underwear and swimming trunks, two of whom sported  Boston Terrier heads and one a cat head, all painted on found fuchsia tapestry and surrounded by an elaborate wooden frame. I also liked the very muscular torso in the corner who holds his hands behind his rooster head and confronts you from the wire fence he stands behind. And perhaps my favorite, the thin nude with a docile-looking dog head lounging on a lime-green Baroque couch.

Ruben Lartgue. Photo by Andy Donohoe.

There is something arresting about these male/animal hybrids that just seem to work as paintings. Perhaps it is Lartigue’s skill for painting the human figure, or perhaps it’s the small, realistic details that he includes, such as humidity stains on the decorative wallpaper. But I think it has something to do with how the animal eyes confront you as if human. Lartgue finds the perfect expression in every face to go with the body’s blurring the boundary between man and animal. Like the tattoo in the invitation image, it reminds viewers that every living being has a heart.

Mucho Chongo/Chicos Lartigue
Ruben Lartigue

Through August 6

POPA Galería de Arte
Lamadrid 882, Buenos Aires, Argentina

Thursday – Saturday, 2 – 8 PM

 

Ruben Lartgue. Photo by Andy Donohoe.

 

Ruben Lartgue. Photo by Andy Donohoe.

Ruben Lartgue. Photo by Andy Donohoe.

 

 

GALERIA POPA PRESENTA A LARTIGUE Y OTERO

JOSÉ OTERO

Crea objetos a través de reuso y reciclaje de elementos y materiales, resignificándolos y modificando su contexto.

Una temática fetiche es la corbata, y por medio de ella despliega una imaginería infinita jugando con lo simbólico, la elegancia y el humor.

El mundo de las corbatas de José Otero es un mundo actual y atemporal, de objetos e indumentaria, donde la fantasía parece no tener límites.

Sus creaciones incluyen atuendos personales especiales para eventos, que utiliza de modo performático.
José Otero (Artista Visual / Diseñador en Comunicación Visual)
www.joseotero.com.ar

 

Texto especial para la muestra “Mis corbatas en La Boca”, que escribió Rosa Skific:

“Mucho más que corbatas…
Lo pop en la obra de José Otero capta y se recicla en el sueño de identidad latinoamericano, donde el ingenio de la supervivencia tritura los símbolos que pretenden “simbolizarnos” y extrae de ellos los fragmentos de una nueva razón de existir. Es un pop libertario, no conformista, que se afirma en la conquista de una belleza armada y desarmada, donde cada pieza es un texto elegido, un arnés, una condecoración de la condición libertaria. Es un pop rioplatense y a mucha honra!”

Rosa Skific – Buenos Aires, junio 2011.
(Artista visual. Diseñadora Textil)

 

Homenaje Especial para la muestra en P.O.P.A.:
La muestra incluye: ESPECIAL: “ANTE GARMAZ”, el “SOBERANO DE LAS CORBATAS”.

 

 

RUBEN LARTIGUE

“Sale despedido desde algún sitio donde parecen no existir los límites del erotismo. Los Chicos Lartigue, equilibristas natos, se presentan como espejismos de calor; ellos parecen haber ganado una guerra y estar intactos ante la presencia de la mas perfecta belleza.

Inmaculados, esbozan una geometría matemáticamente absurda, una sonoridad de color los hace despegar del lienzo.

No siempre se puede jugar con la lujuria y salir ileso, pero Lartigue juega aniñadamente con una pragmática estrategia que no deja argumento alguno.

Un miedo, un horror inevitable por contemplar el cuerpo del hombre quedan suspendidos en la lista de los acusados. La vorágine máquina de la imagen de la mujer ha devorado lienzos sin precedentes en la historia del arte, una presencia casi piadosa ya no puede ejercer mas presión visual y acomodo, que la del cuerpo femenino.

Es así que afilados y con paciencia entran los cuerpos pecadoramente seductores de Lartigue, no hay nada que juzgar en ellos, simplemente queda admirar con devoción una perfección salvadora.

Como si el pecado no se pudiese asociar al hombre, como si la perfección no fuera un fin humano, estos chicos poseen cabezas de animales, antopomorfizados colindan lo fáunico sugiriendo un juego más allá de lo real,

cabezas de animales que muchas veces nos hacen pensar en otra clase de erotismo, una conquista de la perfección a través de zoomorfizar al hombre; un cuerpo de supehéroe que enmascarado detrás de la forma animal propone unas reglas del juego propias a desarrollarse en un laberinto de posibilidades privadas-insospechadas.

Con una paleta se sólidos vibrantes y un manejo de la técnica propia Lartigue transita un hiperrealismo salvaje, emprende una lucha sagrada, una guerra por conquistar sus mas ansiados deseos de perfección; una humana y valiente tarea de todos los tiempos. Tarea que lo lleva a reivindicar el cuerpo del hombre como un guerrero de luz que no oculta mas que su propia esencia.

Imágenes que alcalinizan los líquidos del cuerpo y ponen en funcionamiento la indestructible máquina de la belleza a la cual no se le puede negar engranaje.

Quedan aparte los desconsolados y vilipendiados errores de la visión del cuerpo del hombre, sin siquiera poder clasificarlos dentro de alguna corriente pragmática.

Es aquí donde suspendidos en perfecto equilibrio, ellos pueden comenzar la tarea que han venido a realizar. Es aquí donde nace el ejército impoluto de Chicos Lartigue.”

por Marco Gorgoroso

Página/12


Por Victoria Lescano

Es vox pópuli que con su melena rubia y sauvage Farrah Fawcett Majors impuso un corte de pelo que fue copiado por sus contemporáneas cuando devino grito de la moda tanto en salones de belleza cosmopolitas como en ignotas peluquerías de barrio. También que el artificio le valió contratos para varios comerciales de shampoo y la erigió cual “Santa Patrona” de ese modismo capilar o peluca rubia que aún emula Madonna para sus shows y videoclips.

La rubia que emuló a un Angel de Charlie –Jill Monroe– en la mítica serie de los años ‘70, donde participó de la primera temporada y luego hizo luminosos cameos, fue homenajeada por un especial de la revista Life que celebró sus estilos (Farrah con vestido de cuello halter, notorio bronceado que exalta su sonrisa y una toile con plumas para posar en la TV junto a Sonny and Cher o ataviada de tenista) y también con mucho más ahínco en Buenos Aires, cuando el pasado sábado 25 se cumplieron dos años de su muerte. Con el leitmotiv “The many moods of Farrah”, la galería de arte Popa –situada en la calle Gregorio Aráoz Lamadrid 882, de La Boca– convocó a una docena de artistas para celebrar sus estilos mediante fotografía, pintura, performances y videos. “Consideramos que la noticia de la muerte de Michael Jackson la opacó y que no había sido homenajeada”, argumentaron los galeristas y también los directores de cine publicitario Jo Johannes y Marcelo Bosco (quienes en una sabia decisión convocaron a la música Noe Mourier como curadora de los arbitrarios looks, la labor con los artistas y también como maestra de ceremonias del show).

Pese a la temperatura bajo cero imperante en la ciudad, cuentan que la galería se atiborró de fervor celebratorio, que las piezas se vendieron mediante una subasta y con tono de happening. Entre las obras se destacan una silueta en tamaño real de la actriz plus una ofrenda de dólares impresos con su rostro por la fotógrafa Victoria Egurza y la diseñadora Julieta López Acosta, llamada más precisamente La Farrah: se trata de una Farrah Fawcett tamaño natural, troquelada y sobre una montaña de billetes de 100.000 dólares con su rostro y los nombres de las creadores del artificio impreso en tinta de fotocopiadoras.

“El córporeo de Farrah en tamaño natural para sacarse fotos junto a y con billetes tuvo mucho humor”, explica Noelia. Y agrega acerca de los “moods” y arbitrariedades de estilo que desfilaron en Popa: “Hubo muchos pelos y pelucas, de una Farrah negra a otra Farrah china, pasando por una Farrah drag”. Mientras que Diego Alexander mostró “Be happy, Be Farrah”, la celebraron las pinturas sobre madera de Jo Johannes. Tal vez las más codiciadas en la subasta fueron las que eran originales del ‘77, un busto de Farrah y unas cabecitas de muñeca símil Barbie. Muchos artistas incluyeron a Michael Jackson de una u otra manera. Así Agostina Mauro citó a los zombies que aparecen en el clip de “Thriller”, el músico y DJ Jacho Lederkremer hizo una reproducción del rostro de Michael –un huevo digital pero con el pelo de Farrah y el texto “WILL BE BACK”–.

Mientras que Carla Di Pietro nos recordó que Farrah no había sido siquiera mencionada en el “in memoriam” de los Oscar. “Ya en la subasta –todos los artistas vendieron–, despertaron pujas una obra del fotógrafo Marcelo Settton y otra de Vicente Grondona”, cuenta Mourier, quien admite que nunca fue fan confesa de la Fawcett actriz pero que le cautiva su estética.

El listado de artistas y obras cautivantes remite a Nicolás Monti, artista experto en stencil y también en divas argentinas (es el autor de una serie trash sobre Susana Giménez). Para la ocasión se volcó hacia la fotografía e hizo retratos de una modelo amiga, radicada en Los Molles, Traslasierra. Así, ataviada con un enterito y el pelo ondeado con degradées, emuló la serie de fotografías. “Han visto a Farrah en las sierras cordobesas”. Sí, parodiando los mitos y el morbo post mortem que surge alrededor de algunos personajes pop, su argumento, casi el de una fotonovela, ensambló a Farrah rodeada de hippies y el martillo dio un clack en señal de “vendido”.

Mientras que el fotógrafo Gustavo Di Mario cambió esta vez el foco en su cámara por el uso de los acrílicos. Pintó dos cuadros: un retrato de la actriz con referencias a la infancia del artista, un autorretrato de Di Mario en su living de Ramos Mejía y el televisor seteado en un capítulo de Los Angeles de Charlie.

La estilista Lyla Peng emuló a una Fawcett “Chinoargentina” a modo de happening cruza con pasarela. Así se refirió a los disparadores para la construcción de su homenaje: “Cuando me convocaron para la muestra, me pareció aburrido tunear modelos, como hago habitualmente, y hablando con mi asistente, Enzo Ludueña Koslov, me disparó: ‘China, ¿y si vos hacés de Farrah?’. Así me contacté luego con Ana Mele, una maquilladora y peinadora que pertenece a una de las primeras generaciones que se recibieron en indumentaria de la UBA y a quien suelo recurrir por sus conocimientos de la historia y caracterizaciones. Luego, con otros asistentes, vestimos el maniquí, su torso y las dos piernas por separado pintados de tono shocking aludiendo a la vida y de negro, simbolizando el cáncer del que murió la actriz. Finalmente se me ocurrió llevar esas partes del maniquí simbólico, al que llamé The Fallen Angel, en un changuito. Así mi performance terminó siendo la Farrah oriental paseando su glamour en un changuito de súper chino”

Fuente

Get the Flash Player to see the slideshow.